Recuerdo cuando era niña, o también podría decir "recuerdo la época más feliz de mi vida".
Esos momentos en los que sólo te preocupabas por tener que ir al colegio, por no tener la nueva Barbie o por que Doraemon todavía no había empezado... momentos en los que sólo eran esas tus preocupaciones.
Si tenías algún problema era fácil olvidarse del mundo y si dicutías con tu mejor amiga al día siguiente olvidabas el motivo de la pelea y volvíais a ser amigas corriendo de la mano por todo el patio del recreo. Simplente íncreible. No te hacía falta nada más que una tarde entera en casa de alguna amiga jugando a las muñecas, creando una vida imaginaria en la que siempre había un final feliz. Hoy lo recuerdo y pienso "¡qué inocentes eramos!", pero al reflexionar unos segundos te das cuenta de que no sólo eramos inocentes, si no que también eramos felices y sonreír se había convertido en una rutina.
Se podría decir que de pequeño las preocupaciones son mínimas, pero cuando creces ... todo se convierte en bajones de ánimos y subidas de adrenalina causadas por algo o frecuentemente alguien.
Cuando te haces mayor te das cuenta de que los motivos por los que te peleas con tus amigos no son tan tontos, o sí.
Y llega el maldito día en el que una se enamora. Y si no tienes suerte te enamoras de la persona equivocada, aunque para ti es la más especial del mundo y que con sólo su sonrisa o su mirada te hace feliz, o en algunos momentos, te recuerda lo sola que estás.
Pasan los días y lo quieres más y más hasta que llega el día en el que por fin te das cuenta de que él no es para tí y lo dejas pasar.
Y si tienes un poco de suerte puedes enamorarte de una persona que también te quiera, pero que por algún extraño motivo al cabo del tiempo te falla. Te falla como nadie lo ha hecho, y lloras como nunca habías llorado, hasta que después de mucho tiempo lo olvidas y lo dejas pasar buscando a otra persona con la que compartir momentos felices. Pero hay veces que no puedes olvidar a esa persona y eso lo hace más complicado todo, más de lo que ya es, y hace que encerrada en tu habitación intentando pensar la respuesta a esa maldita pregunta que nunca te sabes contestar "¿por qué a mí?" , recuerdes los momentos de tu infancia en los que tus días se definían como FELICIDAD ABSOLUTA.

ooh my good!!Como escribeeees niñaaa !! Tienes toda la razón del mundo en todo lo que has dichooo y que verdad es lo de el cuarto :( simplemente dos palabras Te Amo ! *_*
ResponderEliminarme encanta que te guste mi escritura jajajaja, yo si que te amo camionera de mis amores (L);)
ResponderEliminarjejejeje