Bueno, sí, podrías decir que te sacan de tus casillas, que te fastidian los planes, que en ocasiones son como una pesadilla, sobre todo los hermanos, pero también debes decir que son los que te hacen seguir adelante, porque te apoyan a cada momento, y cuando te equivocas, te aconsejan, te consuelan y te proporcionan una confianza que nadie más en este mundo puede darte.
No les importa despertarse en medio de un sueño para ir a decirte "no pasa nada" cuando tienes pesadillas, ni tampoco les importa estar toda la noche despiertos cuando tienes fiebre y te encuentras mal, ni les importa dejar de divertirse por quedarse ayudándote con tus tareas y estudios, no les importa nada de lo que sufran ellos mientras que tú seas feliz, pero por desgracia eso no lo valoramos.
Llegamos a casa sin dar las gracias a nuestros padres por aguantar nuestros tontos bajones que ,por supuesto, pagamos con ellos; sin dar las gracias por las cosas interesantes que nos enseñan y nos muestran; por los consejos que más tarde o más temprano te servirán para vivir esta vida; por las veces en las que mientras que creías que no le importabas a nadie, ellos te han demostrado mil veces lo mucho que le importas a ellos... y así miles y miles de razones por las que deberiamos parar el mundo, dar las gracias y compensar el trabajo de nuestros padres con algo bonito.
Padres. Padres no son los que te traen al mundo, si no los que hacen un mundo de ti.
Padres son aquellos que te enseñan a vivir esta injusta vida de una manera en la que te puedas ahorrar cuantos más problemas mejor. Son aquellos por los que merece la pena seguir adelante por muy mal que nos sintamos, porque al final del camino, tendremos el premio de ese cariñoso beso de nuestra madre, ese adorable abrazo de nuestro padre y esa graciosa sonrisilla de tu hermano, que aunque intente demostrarte pelea tras pelea que no le importas, no podría vivir sin ti.
Así que no debes enfadarte porque tus padres te castiguen, te prohiban cosas o te digan lo que debes hacer, debes recordar que lo hacen por tu bien, para que el día de mañana digas "cuánta razón tenían".
Ahora que tienes la oportunidad demuestrale cuanto los quieres, pero no comprandole bolsos, móviles, relojes .... no se lo desmuestres con regalos materiales, si no con besos, abrazos y cosas que hagan que a tus padres se les caiga una lágrima de emoción de sus ojos, y que sonrían y sonrían sabiendo que ellos te importan tanto como tú a ellos.
Padres no son los que te traen al mundo, si no los que hacen un mundo de tí.

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