[…]
Y es que, a pesar de todas las
veces que aquella frase se repetía en mi cabeza, no podía llegar a entender que
había dejado de quererme.
No entendía, por ejemplo, que
todo lo que habíamos compartido durante casi un mes, se desvaneciera en
cuestión de segundos. Segundos, que por lo que recuerdo, han sido los más largo
desde que tengo noción de tiempo.
Pero lo cierto era que yo seguía
dándolo todo por él, porque al fin y al cabo me aferré a lo único que
permanecía intacto en medio de todo aquel desajuste emocional: su sonrisa.
La vida seguía, y yo continuaba
mirando su foto cada noche, a cada minuto, a cada lágrima.
Y entonces pasa que te
acostumbras a vivir sin esa persona que tanto te completaba. Ya no necesitas de
tu <<media naranja>> para sonreír y plantarle cara a los problemas,
porque al fin y al cabo, siempre habrá otras personas que estarán ahí para ti.
Tus amigos, tu familia… incluso tú misma.
Pero me vengo a referir, que
enamorarse es más complejo de lo que algunos se creen.
Y es que lo peor de enamorarse no
es necesitar a alguien de una forma excesivamente intensa; es darte cuenta de
que esa persona no te necesita en absoluto.
No sé cómo puedes hacerme sentir esas sensaciones de verdad créeme, esas palabras que usas buaf. Inmejorables, cada una de ellas son como bombas de relojería capaces de arrasar ciudades, países, .... Pero que estallan en mi interior concentrando todo su poder asolador. Enhorabuena por este gran gran capítulo y por tu nueva relación que lo mereces y la cual espero que te salga mejor. Muchísimas felicidades preciosa.
ResponderEliminarVaya ... ¡¡muchísimas gracias!! No sabes lo que he sentido al leer tu comentario jajaja, se agradece gente así por mi blog de vez en cuándo. Me alegra muchísimo que te guste lo que escribo; espero poder seguir complaciéndote durante mucho más tiempo.
ResponderEliminarPásate de vez en cuándo para ver lo que voy subiendo si quieres ¿vale? Y si tienes algo que opinar (tanto bueno como malo) sobre lo que he escrito, no dudes en comentarlo. ¡Se intenta mejorar siempre que se puede!
Muchísimas gracias por todo.
Un besazo, la autora.