Yo no creía en nada. Ni siquiera creía que lo nuestro duraría mucho tiempo, y lo cierto es que no me equivoqué. Un quince de Junio de 2010 empezamos y un quince de Agosto de 2010 terminamos; en definitiva, 4 meses de lo más agotador. Pero si acerté en el hecho de que lo nuestro no sería para siempre, me equivoqué al creer que lo nuestro no iba a ser especial. "Algo normal" pensaba, y "otro más" decía la gente. Pero lo cierto era que en el fondo de mí, sabía que no iba a ser la rutina de siempre; la rutina de hablar por Messenger y de cogernos de la mano. Él estaba siempre en el mismo sitio, aquel que de vez en cuando me provocaba una horrible torticulis de mirar tanto hacia atrás para observarle. Me encantaba. Sus rápidas miradas, sus dulces gestos, su sonrisa, sus ojos marrones anaranjados ... No era un cualquiera que se sentaba atrás y te miraba el trasero, no, era el tío de mis sueños mirándome a los ojos el suficiente tiempo para que nadie notara el hecho de que estaba enamorado. Cada vez que lo veía hablar con otras pensaba "él no es para tí", pero metí la pata hasta el fondo, porque sinceramente parecía haber nacido para estar conmigo. Clase tras clase aprendiendo cómo decirle "te quiero" con la mirada en vez de prácticar ecuaciones; recreo tras recreo corriendo para sentarme al lado de él. Me encantaba llegar y ver que él me guardaba el sitio disimuladamente. Esas cosas me hacían feliz, esos pequeños e insignificantes gestos de afecto eran los que me mantenían viva cada mañana, cada atardecer, cada madrugada ...
Durante esos cuatro meses lo dí todo de mí, porque sabía que él lo merecía. No caímos nunca en la rutina, ya que si un día íbamos a la playa, otro salíamos a correr; si un día íbamos a cenar con todos nuestros amigos, otro paseabamos entre árboles cogidos de la mano sin que nada ni nadie existiera. La verdad es que me encantaba vivir de esos momentos, adoraba vivir de él.
A veces recuerdo con frecuencia mis momentos preferidos, como la primera vez que nos cogimos de la mano en el embarcadero mientras que nuestros amigos tallaban nuestros nombres y un lindo corazón en la madera de las escaleras. O cuándo te pusiste de rodillas, me cogiste de la mano y me pediste que bailara contigo en el baile de Grease que la escuela había organizado. También adoraba tus halagos y el mote que me pusiste: pequitas. Daría lo que fuera por volver a escucharte decir esa palabra. Pequitas, pequitas, pequitas .... Me estremezco cada vez que te pienso diciéndolo.
Pero empezaron a venir los momentos malos, uno tras otro, sin pausa .... Discursiones, gritos, lágrimas, enfados .... Algunas veces los superábamos juntos, otras veces eran ellos quienes nos superaban a nosotros. Hasta que todo se terminó. Recuerdo como en el momento que dejaste claro que todo se había acabado una ansiedad me mató por dentro, y millones de imágenes de nosotros, como si de una película se tratase, pasaban por mi mente rápidamente. Es como si en un segundo recordara todos nuestros buenos momentos, buenos momentos que me hacían pensar una y otra vez en lo que fuimos, pero sobre todo, en lo que pudimos ser. Lloré indefinidad de veces al mirar tus fotos y ver que no estabas a mi lado. Te necesitaba más que nunca, y encima todo me recordaba a tí. Cada noche quería que volvieran nuestros malos momentos, para que así los buenos también volvieran. Nada era capaz de sacarte de mi cabeza. La verdad es que lo nuestro estuvo bien, y cierto es que no me arrepiento. Que caí mil veces en la misma trampa, la trampa de ser tu perro faldero. Pero ahora no pienso en eso, si no en que lo que un día tuvimos supera todo lo que alguien pueda imaginar como "pareja perfecta". Gracias por los momentos, porque sinceramente, forman parte de mí.
Hola! Ya te lo he dicho mil veces, pero es que me encanta como escribes y no entiendo porque no tienes más seguidores :D Es la pura verdad, escribes de maravilla. Una cosita es que he visto que has puesto tuvimos y estuvo con b y es con v. Espero que no te molesta que te corriga esos pequeños fallos :)
ResponderEliminarMuchos besitos^^
¡Hola cielo!. No te preocupes, me encanta que me digas que esto de escribir es lo mío, porque la verdad es que me anima bastante a seguir adelante con mis proyectos. Perdón por las faltas de ortografía, me suele ocurrir frecuentemente, pero me concentro tanto imaginándome lo que escribo para intentar trasmitir todo lo que pienso de la mejor forma, que siempre se me escapa algún que otro fallo. ¡Para nada me molesta que me corrijas! Al revés, es bueno aprender cosas ya que nadie es perfecto, así que cada vez que veas un fallo no dudes en comunicarmelo, porque te lo agradezco. Por cierto, hace un poco de tiempo comencé con una novela, y la verdad es que no está mal. Estoy pidiendo opiniones sobre qué hacer con ella, y me gustaría que me dieses tu opinión, ¿piensas que debería publicar un capítulo mensualmente aquí en el blog? La verdad es que me encantaría compartir con vosotros los 8 capítulos que llevo escritos, pero necesito opiniones. Por favor, si lees esto, contesta cuanto antes para publicar o no mi novela. ¡Besazos, la autora! <3
ResponderEliminarPues realmente me encantaría que la publicaras!! Siempre está bien leer cosas nuevas y además que como me suele gustar mucho como escribes pues perfecto y también que ahora van a ser las vacaciones pues mejor todavía jajajaja Y para darte un poquito a conocer si quieres, yo te recomendaría que comentaras en otros blogs y también por redes sociales. Bueno un besito muy fuerte, espero que pongas tu novela, que no te preocupes por lo de las faltas (si a mi me pasa también un montón, sobre todo en los exámenes de lengua xD) y que FELIZ NAVIDAD!
ResponderEliminarChau^^