Cualquier crítica es siempre bienvenida

miércoles, 3 de octubre de 2012

Una vida mutua.

Han pasado más de 30 años casados y siguen tan enamorados como el primer día, y en este caso, no ha sido el roce lo que ha provocado el mutuo cariño. Él ha pasado más de cinco años en la marina, navegando de aquí para allá, y ella ha dedicado su vida a sus hijos y su casa. Años de lágrimas, de sonrisas, de melancolía, y de cartas amontonadas bajo la almohada. Ilusiones desesperadas y sueños ambiciosos de cumplirse. Pero todo cambió cuando volvieron a estar juntos. Sin problemas, sin complicaciones. Sólo el uno para el otro, para recuperar el tiempo perdido a base de besos en las mejillas cada cinco segundos. Ella aún recuerda cuando lo conocío. Parece que fue ayer cuando se preguntaron los nombres e intercambiaron las primeras palabras en la plaza del pueblo. Por entonces un chaval más, ahora el hombre de sus sueños. Es increíble el giro que ha dado su vida. <<María y Juan, unidos en Santo matrimonio el 20 de Enero de 1967>>. Es la frase que adorna el plato de porcelana de la estantería. No es su recuerdo preferido, pero le gusta tenerlo presente.
Se siente una mujer afortunada, se siente feliz. Treinta años .... que volatil el tiempo, pero que cargadito de sorpresas y buenos momentos. Cómo cuando le anunciaron que estaba embarazada de su primer hijo. Una sonrisa aparece en sus diminutos labios. El tiempo también ha pasado por ella, y ha dejado una notable huella. Arrugas, achaques ...  pero nada que no pueda curar el ver el rostro de su marido cada mañana al despertar. Sin duda, el mejor momento del día. Le quiere, locamente, para el resto de su vida, y piensa disfrutar de los poquitos años que le quedan al lado de la persona con la que ha compatido una maravillosa vida. ¿Juntos?, para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario