Nos echo de menos. Sí, no te extraño a tí, si no a lo que éramos juntos. A todo aquello que vivimos y que me hizo creer que duraría para siempre. No te quiero, tan sólo no te olvido. No olvido la forma en la que me hacías reír a cada momento, ni la manera tan especial que tenías de quitarme esos enfados tontos. Lo nuestro fue especial, no lo dudes nunca. Pero ahora he cambiado, tal vez hasta puede que haya madurado un poco, y me he dado cuenta de que no somos iguales. No estamos hechos el uno para el otro, lo siento. Por eso, ahora intento buscar a alguien que pueda llenarme tanto como tú lo hiciste en su día, pero también, busco a alguien que me quiera como tú nunca has sido capaz de hacerlo. Siento decirlo, pero no eres perfecto, ni tan siquiera te acercas a serlo. No creas que aún sigo llorando por tí, porque si de verdad lo piensas, estás muy equivocado. Cómo ya te he dicho, he madurado, y por fin me he dado cuenta de que no vales ni la mitad de lo que yo creía. Te tenía sobrevalorado. Y que no se me olvide decirte que no era yo la culpable de todas las peleas. Eras tú, pero tenías esa increíble facilidad de hacerme creer que la culpa era mía. También debo decirte que no era tonta, y me daba cuenta de que estabas con otra, pero estaba tan enamorada que ni siquiera me importaba, sólo quería tenerte a mi lado, idiota. Teníamos algo que rozaba la perfección, y tú vas y lo estropeas. Pero no quiero que me pidas perdón, sólo quiero decirte "gracias", porque he aprendido que contigo nada es para siempre, y que valgo demasiado para perder mi tiempo con un imbécil cómo tú. Gracias por abrirme los ojos, lo necesitaba. Ahora sólo queda decir que fue bonito mientras duró, y que espero que encuentres a alguien a quien sepas querer de verdad. Yo ya lo he encontrado, y cabe decir que no me arriesgaré como lo hice contigo. Bueno, buena suerte, y gracias por los momentos. Ahora olvídame, porque aunque me supliques, nunca más volveremos a estar juntos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario