Cualquier crítica es siempre bienvenida

lunes, 21 de mayo de 2012

Verdadero amor.

Aún recuerda su último beso en el cuello, tan cálido como todos los que compartían cada día al atardecer.
Nunca hubiera imaginado perderlo, y menos de esa forma.
Cada mañana se levanta, abre el armario y un mundo de recuerdos se adueña de ella. Con las manos temblororsas coge su jersey preferido, ese que él se ponía a menudo para que ella sonríera, ya que sabía que le encantaba. Lo huele, aspira esa colonia, suspira ... la ira la invade por completo. ¿Por qué ha tenido que irse?
Sabe que es mejor no buscar la respuesta a esa estúpida pregunta, y seguir con su vida, pero desde que él no está aquí se siente vacía, inútil. Él le daba fuerzas para levantarse una y otra vez, juntos convertían los peores momentos en recuerdos inolvidables.
Sentada en el suelo, contra la pared y arropada por su jersey. Llora descomulnalmente, al fin y al cabo se ha convertido en la monotonía.
Todavía recuerda cuando jugaban en la cama como si fueran niños inocentes. Entonces no exístian los problemas, ni los complejos... ni siquiera las preocupaciones. Tampoco había paz, ya que los dos gritaban y reían a sonoras carcajadas mientras se revolcaban por la cama golpeándose con las almohadas. Todo era perfecto entonces, todo hasta que él se marchó para no volver nunca, jamás.
Mientras llora reflexiona sobre ellos, sobre lo que hubieran podido llegar a ser. La verdad es que podían haber llegado lejos, pero ese maldito accidente acabo con todo. Con él, con su relación y sobre todo con ella. Ya no es la misma, ya no está la persona que la completaba. 
Siempre lo seguirá amando, al fin y al cabo ha sido el hombre que ha habitado su corazón durante años, y sin duda, lo seguirá habitando hasta el fin de su existencia.




                  


No hay comentarios:

Publicar un comentario